Todo sobre Fantom

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Patrick Dike-Ndulue
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Fantom es un entorno descentralizado para la ejecución de contratos inteligentes, presentado por sus creadores como una alternativa más rápida y económica a Ethereum 1.0. Su principal propuesta es un ecosistema de utilidades y servicios integrados en una interfaz práctica que los desarrolladores pueden usar para crear DApps.

Cada DApp construida en la plataforma Fantom puede utilizar su propia blockchain con tokens propios, reglas de gestión personalizadas, una economía independiente y más. Las DApps pueden interactuar con aplicaciones que funcionan en otras redes de Fantom, por lo que los desarrolladores a veces afirman que Fantom es una “red de redes”. Fantom también es compatible con la Ethereum Virtual Machine, lo que permite crear contratos inteligentes que interactúan con contratos de Ethereum.

¿Qué más? Fantom es rápido. En el whitepaper, los desarrolladores afirmaban una velocidad máxima teórica de 300,000 TPS, aunque esta cifra se ha ajustado significativamente a 4,500 TPS, que sigue siendo un rendimiento notable. Las transacciones cuestan menos de un centavo y, gracias a su mecanismo de consenso ágil, se confirman en solo un par de segundos.

¿Cómo funciona?

Fantom se basa en la red Opera, compatible con la Ethereum Virtual Machine (EVM), y utiliza un mecanismo de consenso proof-of-stake (PoS) basado en el algoritmo propio Lachesis, que es asíncrono, tolerante a fallos bizantinos (aBFT) y emplea un grafo acíclico dirigido (DAG). Los desarrolladores consideran que este algoritmo es potencialmente revolucionario.

Para entender cómo funciona Lachesis, hay que recordar qué es la tolerancia a fallos bizantinos. Su nombre proviene de un ejercicio mental conocido como el “problema de los generales bizantinos”, donde varios generales planean atacar una ciudad desde diferentes frentes y deben coordinar sus acciones (formar un consenso) enviando planes a través de mensajeros. Sin embargo, no hay garantía de que los mensajeros no sean sobornados, interceptados o reemplazados por el enemigo. Incluso los propios generales podrían ser traidores.

En blockchain, los nodos asumen el papel de los generales y deben llegar a una decisión unificada sobre el momento y el orden de un conjunto de transacciones, a pesar de que algunos nodos puedan estar comprometidos y traten de sabotear el proceso. Se considera que una red es tolerante a fallos cuando se alcanza el consenso correcto incluso si un tercio de los nodos está comprometido.

En muchas redes, la tolerancia a fallos bizantinos se logra estableciendo un umbral máximo de latencia para los mensajes de los nodos. Con el enfoque asíncrono (aBFT) utilizado en Fantom, algunos mensajes pueden perderse o retrasarse indefinidamente. Esto significa que los nodos de Fantom no necesitan comunicarse entre sí todo el tiempo y pueden procesar los datos cuando les resulte conveniente.

La red Lachesis no tiene líder. Cada nodo almacena un grafo acíclico dirigido (DAG) local que contiene bloques de eventos con transacciones. El grafo almacena datos basados en el tiempo, que se usan para calcular el orden exacto de los eventos y, por lo tanto, de las transacciones.

En el modelo clásico de consenso, los nodos crean y validan bloques de forma secuencial, y la blockchain debe “esperar” a que cada uno se agregue. Con Lachesis, los validadores llegan a un consenso de manera independiente y luego transmiten la información relevante a otros participantes de la red, en lugar de enviar el bloque completo.

Resumen: Volviendo a la analogía de los generales, el enfoque clásico sería así: el mensajero lleva la orden al general y espera mientras este la revisa, consulta con su equipo, marca mapas y firma. Luego, el mensajero lleva la orden al siguiente general. Este proceso se repite hasta que todos los generales confirman los documentos. Con Lachesis, el mensajero simplemente entrega los papeles a todos los comandantes y no espera a que los revisen.

Tokens

Fantom utiliza el token FTM, que existe en tres formas: la moneda FTM nativa en Fantom, una versión BEP-20 (BNB Smart Chain) y una versión ERC-20 (Ethereum). Todas están conectadas mediante puentes cross-chain, permitiendo transferir activos entre redes. Esto también puede hacerse a través de Binance, que admite FTM en todas las redes mencionadas.

Las comisiones por transacción pueden variar según la carga de la red, pero normalmente no superan los 0.1 FTM. Incluso en su pico más alto, la comisión no superó los 2 centavos y, al momento de escribir esto, es de USD 0.000349.

Cualquier poseedor de FTM puede hacer staking delegando sus monedas a un validador elegido. La rentabilidad depende del tiempo: cuanto más largo el periodo de delegación, mayor el porcentaje. Existen varios recursos que permiten estimar rendimientos y tasas de interés. Para convertirse en validador, se requiere hacer staking de al menos 500,000 FTM (actualmente USD 280,000) y operar un nodo bastante potente, por ejemplo en AWS de Amazon. El costo mensual de alquilar un servidor con las especificaciones necesarias parte de USD 400 al mes.

¿Cuáles son las desventajas?

Fantom es bastante impresionante en general, salvo por algunos puntos. Algunos usuarios no están conformes con que Fantom no haya alcanzado la velocidad prometida de 300,000 TPS. Otro aspecto es el bajo nivel de descentralización. Actualmente solo hay 64 validadores en la red y el Coeficiente de Nakamoto es 3, lo que significa que solo 3 o 4 validadores podrían coludirse para generar problemas. El precio del token FTM también cayó de USD 1.7 a USD 0.1 el año pasado (actualmente cotiza a USD 0.5). Esto se debió en parte a la salida de Andre Cronje, presidente del Consejo de Tecnología de la Fantom Foundation, quien no solo dejó el proyecto sino todo el sector DeFi. Esto provocó una caída en el precio de los tokens de los proyectos que apoyaba, afectando también a Fantom.

Proyectos

Gracias a las bajas comisiones, alta velocidad de transacción y un kit de desarrollo intuitivo, en Fantom se han creado numerosos proyectos. La mayoría son servicios de trading para exchanges y agregadores de criptomonedas, entre los que destacan:

SpookySwap: el exchange descentralizado (DEX) más grande y popular en Fantom. Utiliza el token BOO y ofrece numerosas herramientas de trading fáciles de usar con bajas comisiones.

ProtoFi: un proyecto que se define como un “banco descentralizado de nueva generación”. Los usuarios pueden abrir una cuenta y recibir intereses por sus “depósitos”. Los “inversionistas” se convierten en copropietarios y reciben una parte del fondo de ingresos de ProtoFi. Dos tokens —Proton y Electron— mantienen el ecosistema.

SuperFarm: un ecosistema NFT que permite a los usuarios crear NFTs de forma rápida y sin necesidad de conocimientos avanzados. La plataforma también ofrece oportunidades para que los creadores interactúen con la comunidad.
 

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Autor Patrick Dike-Ndulue

Senior editor covering crypto, onchain equities, and technology.

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Revisado por Rukkayah Jigam

Writer & editor covering digital assets and product updates.