El PIB de China desacelera y presiona por nuevos estímulos
El PIB de China creció entre 4,3% y 4,5% en el segundo trimestre de 2026, el ritmo más lento desde 2022. La debilidad interna y el sector inmobiliario presionan por nuevos estímulos.
La economía de China creció entre un 4,3% y un 4,5% en el segundo trimestre de 2026, marcando su ritmo más lento desde 2022 y quedando en el límite inferior o por debajo del objetivo anual de Pekín, que se sitúa entre el 4,5% y el 5%. Este desempeño estuvo por debajo de las expectativas de los analistas y refuerza la tendencia de desaceleración en la segunda mayor economía del mundo. La principal causa señalada es la débil demanda interna, agravada por una crisis prolongada en el sector inmobiliario y tensiones comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea. La inversión en activos fijos urbanos cayó un 5,7% en el semestre, destacando una baja del 18% en el sector inmobiliario. Sin embargo, algunos indicadores mostraron señales de recuperación en junio, como el aumento del 1% en ventas minoristas y del 5,3% en producción industrial. Este contexto presiona al gobierno chino a adoptar estímulos monetarios y fiscales para impulsar el crecimiento y estabilizar los mercados, incluido el segmento de criptomonedas, que también siente los efectos de la desaceleración.