Rusia lanza el rublo digital: claves del despliegue
Rusia implementa el rublo digital para pagos estatales y bancarios, exigiendo adopción gradual hasta 2028. Busca agilizar pagos y competir con sistemas como MIR.
Rusia está avanzando en la integración del rublo digital en su sistema financiero, con uso activo en pagos gubernamentales y operaciones bancarias ya en marcha. El rublo digital, ahora reconocido como una tercera forma de moneda nacional, se utiliza para transferencias a agencias estatales y pagos a instituciones federales. El despliegue será gradual: los grandes bancos y principales minoristas deberán admitir transacciones con rublo digital antes del 1 de septiembre de 2026; los bancos con licencia universal y comercios medianos lo harán en 2027, y las pequeñas empresas en 2028. Las microempresas quedan exentas. La ley introduce un código QR universal para pagos sin tarjeta, que todos los bancos deberán soportar antes de septiembre de 2026. El Banco de Rusia ha eliminado las comisiones por pagos con rublo digital relacionados con impuestos y servicios públicos para fomentar su adopción. El rublo digital está diseñado estrictamente como instrumento de pago, no para ahorro, y no genera intereses. Los analistas esperan que compita con sistemas de pago domésticos existentes como MIR. Persiste el escepticismo público, con preocupaciones sobre vigilancia estatal y seguridad de datos. Rusia planea regular el comercio de criptomonedas para finales de 2025, tratándolas como instrumentos financieros pero no como moneda de curso legal.